Se refiere a
la alteración o modificación positiva o negativa de la calidad ambiental,
provocada o inducida en forma directa o indirecta, voluntaria o involuntaria,
por cualquier acción del ser humano o de la naturaleza.
Los seres
humanos han ido modificando su entorno como consecuencia del crecimiento y
flujos de la población, así como del aumento y cambios de las necesidades de
las personas y del aumento en la complejidad de las sociedades. Esto se refleja
en las actividades que realizan, tanto en los tipos de actividades como en los
modos en que las llevan a cabo.
Actualmente,
las alteraciones provocadas por las personas comprenden casi todos los aspectos
del mundo natural: el agua, el aire, el suelo, la flora, la fauna y todos los
ecosistemas, tanto terrestres como marinos, ocasionando la modificación
acelerada de su hábitat, el agotamiento de los recursos naturales y la
extinción de miles de especies. Las causas se encuentran en la disposición de
los residuos sólidos y peligrosos que generan, la contaminación del agua y del
aire y la sobreexplotación de los recursos naturales.





